Nuestros hijos frente a la inteligencia artificial
Privacidad, aprendizaje, dependencia y criterio. Qué deberían saber las familias y qué papel les toca a colegios y empresas.
Iniciativa profesional independiente · Constitución de la primera mesa, 2026
Guatemala Tech Leaders España reúne a profesionales de origen guatemalteco que dirigen, fundan, investigan o invierten en tecnología en España, con dos objetivos: conectarlos entre sí y poner ese conocimiento al servicio de los desafíos tecnológicos de la sociedad española.
En julio de 2026 se publicó la primera caracterización de la diáspora científica y profesional guatemalteca en España. Es un trabajo necesario y bien hecho. Y deja fuera, por diseño, a un segmento entero.
La base de ese estudio se construyó difundiendo una convocatoria por canales académicos y digitales. Eso localiza investigadores. De los 51 encuestados, siete de cada diez tenían menos de cuarenta años y más de la mitad seguía estudiando. Quien dirige una función en una empresa española, funda compañías o gestiona un fondo no aparece en Google Scholar.
Aquel estudio define la diáspora, entre otros criterios, por mantener vínculos de transferencia de conocimiento con Guatemala. Esta iniciativa se define por lo contrario: profesionales cuya vida y cuya aportación suceden en España. No es el mismo grupo ni persigue el mismo objetivo.
La debilidad de las redes profesionales estructuradas es uno de los cinco obstáculos que ese mismo estudio identifica. Para la capa académica existen RedCTi y un proyecto europeo en marcha. Para la capa directiva e industrial no existe nada.
Esta iniciativa no compite con ese trabajo ni lo duplica: se ocupa de la parte del mapa que aquella metodología no podía alcanzar.
Esto no es una red de retorno, ni una asociación de nostalgia, ni un canal de cooperación. Las personas a las que se dirige llevan quince, veinte o veinticinco años en España. Sus hijos son de aquí, sus equipos son de aquí y sus preocupaciones son las de cualquiera que viva en este país: Ceuta, los incendios, las riadas, el calor de julio, lo que cuesta llegar a fin de mes.
El origen guatemalteco es el vínculo que permite que este grupo se reconozca. No es el asunto del que va a hablar.
«Nuestro origen nos une. Nuestra aportación sucede aquí.»
Principio fundacional.
La pertenencia se basa en la trayectoria, el liderazgo o el reconocimiento profesional, no en el orden de llegada ni en una inscripción abierta. Estos son los cuatro criterios de la primera etapa.
Buena parte de este talento no aparece buscando en internet. Aparece porque alguien de dentro dice a quién falta.
Antes de construir una estructura, la iniciativa quiere comprobar que la conversación merece la pena. Por eso empieza por un solo encuentro, pequeño y privado, y todo lo demás se decidirá entre quienes participen.
Sin ponencias, sin moderación con reloj y sin público. Nadie presenta nada y nadie representa a nadie.
«¿Qué está cambiando la tecnología en la vida cotidiana que nosotros vemos desde dentro y la gente todavía no?»
Pregunta de apertura de la primera mesa.
Nací en Guatemala y llevo más de veinte años construyendo mi carrera en tecnología en España. En estos años he coincidido en comités, congresos y consejos con gente que dirige equipos, funda empresas, investiga o invierte, y de vez en cuando he descubierto, casi por casualidad, que alguien de esa sala también nació allí.
Luego cada uno vuelve a lo suyo y no volvemos a hablar. Esa es toda la razón de ser de esta iniciativa: no hay que demostrar que existimos, hay que encontrarnos. Y no lo arregla una asociación, ni un directorio, ni un grupo de WhatsApp. Lo arregla sentarse en la misma habitación una tarde y escucharse.
Quiero decir una cosa que no siempre se dice en voz alta. Yo no leo las noticias de Guatemala. No sé bien qué está pasando allí. Me preocupa Ceuta, me preocupan los incendios, me preocupan las riadas, sufro el calor de julio y me preocupa lo que cuesta vivir aquí. Mi vida está en España desde hace más de veinte años y mi trabajo también. Sé que hay mucha gente en mi misma situación, y que por eso no aparecemos en ningún estudio sobre transferencia de conocimiento hacia Guatemala. No estamos ahí porque no es lo nuestro. Lo nuestro pasa aquí.
Por eso empiezo por lo más pequeño que se me ocurre, una mesa de diez o doce personas, en lugar de por unos estatutos y una junta directiva. Si de esa tarde sale algo que merezca continuidad, lo construiremos entre quienes estemos. Si no sale, habremos conocido a diez personas que no conocíamos.
Si estás leyendo esto, es probable que alguien haya pensado en ti. Escríbeme y hablamos.
«Nuestro origen nos une. Nuestra aportación sucede aquí.»
Principio fundacional de Guatemala Tech Leaders España.
No tecnología para tecnólogos. Asuntos que ya están afectando a la gente y que este grupo entiende antes que casi nadie.
Privacidad, aprendizaje, dependencia y criterio. Qué deberían saber las familias y qué papel les toca a colegios y empresas.
Cómo ha cambiado el fraude de verdad en los últimos tres años, y qué necesita entender cualquier ciudadano que no trabaje en esto.
Qué pasa con la responsabilidad cuando se reparte entre tecnología, negocio, proveedor y dirección, y al final no la asume nadie.
No. El vínculo es de origen. Lo que interesa es la trayectoria profesional actual en España. Si además hay colaboración con el país, bienvenida, pero no es un requisito ni el objetivo de la iniciativa.
No. Es una iniciativa profesional independiente, impulsada a título personal por Madelaine Castro. La iniciativa está en contacto con instituciones guatemaltecas y españolas y agradecería su acompañamiento, pero no depende de ninguna ni representa oficialmente a Guatemala.
No cuesta nada y no hay cuota, ni ahora ni como condición para participar. El compromiso es una conversación previa y una tarde. Si de ahí sale algo que merezca continuidad, lo decidirán quienes participen, y quien no quiera seguir no sigue.
Solo con autorización previa y por escrito. Participar en una conversación no convierte a nadie en imagen pública de la iniciativa. Se puede asistir, escuchar y no aparecer en ningún sitio.
En esta primera etapa, con honestidad: no se promete negocio. Lo que hay es una sala con diez o doce profesionales de nivel equivalente que comparten algo que casi nunca puede compartirse en el trabajo, y una conversación que hoy no existe en ningún otro sitio.
Conviene escribir igualmente. La iniciativa no busca llenar una fecha, busca dar con las personas adecuadas. Habrá más encuentros.
Nacimiento o familia, ambas cosas valen. Si el vínculo con el país viene de padres o abuelos y la persona se reconoce en esto, su sitio está igual de asegurado.
No, y conviene explicarlo bien porque ese trabajo existe, es serio y merece respeto. RedCTi y el proyecto de vinculación de la diáspora científica y profesional impulsado por SENACYT trabajan para conectar a profesionales guatemaltecos en el exterior con Guatemala, y el estudio publicado en 2026 sobre la diáspora en España es la primera caracterización que se ha hecho.
Esta iniciativa se ocupa de otra cosa. Reúne a profesionales cuya trayectoria y cuya aportación suceden en España, sin exigir vínculo con Guatemala, y se dirige a la capa directiva e industrial, que es justamente la que aquella metodología no podía localizar. Son dos objetivos distintos y compatibles.
No es un problema, es el punto de partida. Muchas de las personas a las que se dirige esta iniciativa llevan décadas aquí, no siguen la actualidad guatemalteca y no tienen ninguna colaboración con el país. Eso no las excluye. Precisamente por eso no figuran en ningún mapa existente.
Puede que sí y puede que no, y esa decisión no está tomada. Lo que no va a pasar es que nadie se encuentre dentro de una asociación con junta directiva y cuota anual sin haberlo votado.
La forma más eficaz de que llegue a quien tiene que llegar es que alguien se la reenvíe diciendo por qué ha pensado en esa persona.
El primer paso es escribir cuatro líneas. Responde directamente Madelaine Castro y lo siguiente es una conversación de veinte minutos, no un proceso de admisión.