Lo que nos ha hecho crecer aquí
Qué nos abrió puertas, qué nos costó más y qué nos habría gustado saber cuando empezamos.
La primera mesa
Diez o doce personas que han llegado lejos en España viniendo del mismo sitio. Sin ponencias, sin público y sin nada que vender. Solo una buena conversación, de las que casi nunca se tienen en el trabajo. La primera de muchas.
Entre 10 y 12 personas.
Noventa minutos de conversación y después, informal.
Madrid, cuarto trimestre de 2026.
Después, dos o tres encuentros al año.
Sin coste y sin cuotas.
Pequeña, para que todos hablen. Privada, para que se diga lo que de verdad importa. Presencial, porque la confianza no se construye por videollamada.
Cada encuentro, lo mismo: qué está haciendo cada uno en su ámbito, qué necesita y en qué puede ayudar a los demás.
«Lo que de verdad importa no cabe en una diapositiva.»
Responsables de tecnología, seguridad, datos, producto u operaciones en organizaciones españolas y multinacionales.
Fundadores, quienes desarrollan negocio y abren mercados, y quienes apuestan por otros desde un fondo o a título propio.
Investigadores, profesorado y especialistas con autoridad reconocida en su campo.
Técnica, negocio e inversión en la misma mesa. Rara vez se sientan juntos sin un panel de por medio. Aquí sí.
Un punto de partida, no un programa. Si la mesa quiere ir por otro lado, irá por otro lado.
Qué nos abrió puertas, qué nos costó más y qué nos habría gustado saber cuando empezamos.
Nuestra manera de negociar, de construir relaciones, de liderar y de salir adelante. Cuándo ha sido una ventaja y cómo sacarle más partido.
Mentoría, contactos y oportunidades. Cómo devolver lo que recibimos y abrir camino a quienes vienen detrás.
Negocio, inversión y talento entre Europa y América Latina. Lo que podemos hacer juntos y nadie más puede.
Cómo la inteligencia artificial está transformando nuestros negocios, nuestros equipos y nuestras decisiones, contado por quienes lo viven desde dentro.
La primera mesa no es una prueba. Es el comienzo del grupo.
Sin juntas, cuotas ni papeles. Si algún día hace falta algo más formal, lo decidiremos entre todos.
Primero, una conversación de veinte minutos para conocernos. Después, venir con ganas de contar y de ayudar. Ni pago ni presencia pública.